Tratamiento de la drogadicción
El tratamiento para los casos de drogadicción,
además de detener el consumo compulsivo de drogas y búsqueda de estas, se
enfoca en reintroducir a la persona de manera productiva en los ambientes
familiares, laborales y sociales a través de terapias de conducta, medicamentos
o la combinación de ambos.
El modo en que se efectúa el tratamiento varía dependiendo
de las necesidades del paciente y el tipo de droga utilizada. Otros factores
como al tiempo en que se ha consumido la droga, las recaídas en intentos anteriores
a dejar de consumir, otros problemas de salud existentes en el adicto y los
elementos presentes en la situación familiar, laboral o social influyen en el enfoque
del tratamiento y su duración.
Algunos de los obstáculos principales con un papel importante
dentro del tratamiento son los fenómenos asociados al consumo y búsqueda de
drogas conocidos como el craving y el impulso. Aunque son conceptos similares,
es importante resaltar que el craving se define como el deseo o ansia a alcanzar un estado psicológico a través del consumo de cierta
sustancia adictiva, mientras que el impulso es definido como el factor conductual
de consumo y búsqueda de una sustancia que son automáticos y pueden llegar a
ser autónomos y, por consiguiente, difíciles de suprimir para la persona.
El tratamiento para la drogadicción es un proceso que necesita
tiempo y paciencia para que la persona adicta pueda llegar a estar en estado de
abstinencia. Desgraciadamente, las personas adictas son propensas a tener recaídas
durante y después del tratamiento lo que ocasiona que tengan que repetir el
ciclo de tratamiento nuevamente y no sea suficiente un solo ciclo a corto plazo.
Por esto también es importante el apoyo moral y psicológico de los familiares o
amigos durante el tiempo en que la persona esté recibiendo el tratamiento.

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